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Herring recuerda a Miguel Cotto




Jamel Herring, el campeón junior ligero de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) que, luego de dos aplazamientos por positivos al coronavirus está terminando los entrenamientos para su defensa ante el boricua Jonathan Oquendo, señalada para el sábado 5 de septiembre en Las Vegas, admitió en una iluminadora entrevista que él muy bien pudo haber cancelado ese encuentro para concentrarse en su anticipada defensa ante el excampeón irlandés, Carl Frampton, previsto para noviembre.
Tranmitida por la pٞágina https://www.youtube.com/watch?v=7vGoRs0b8Ig&feature=youtu.be, en el podcast, producido por el entrevistador deportivo Mike Rueda, Herring explicó٠ que tuvo dos razones para mantener en pie la pelea.
“La primera es que yo entendí que él (Oquendo) también habٟía invertido mucho tiempo y dinero en prepararse, y no era justo que ahora no hubiera pelea”, dijo.

“Yo sé lo caro que resultan estos campamentos, y no hubiera sido justo para él, aparte de que ninguno de nosotros dos nos estamos poniendo más jóvenes”, agregó el zurdo de 5’10” y 34 años de edad, con marca de 21-2 y 10, que estarٞá enfrentando en Oquendo (31-6 y 19) a un peleador de 5’4” y 37 años de edad en el combate estelar de la cartelera que la empresa Top Rank presentarٞá sin público en el MGM gerand de Las Vegas en una transmisión por ESPN.
La segunda razón es más práctica: “Es una pelea que me servirá perfectamente de preparación para Frampton”, dijo.


Con marca de 28-2 y 16, Frampton, quien es una gran atracción en el Reino Unido y es un pasado campeón peso pluma de la OMB con victorias sobre figuras como Leo Santa Cruz y Nonito Donaire, mide 5’5”.
“Y Oquendo es un peleador muy resistente, lo cual me debe ayudar también”, agregó٠ el neoyorquino Herring, quien entrena en Nebraska con Brian ‘BoMac’ McIntire, también entrenador del campeón welter Terence Crawford.
La pelea con Oquendo estuvo señalada primero para el 2 de julio y, luego, para el 14, siendo aplazada ambas veces cuando Herring dio positivo al coronavirus, la primera reflejando síntomas leves y, la segunda, sin síntomas.
“Pero creo que eso terminó siendo una bendición”, dijo el peleador. “Al principio, después de la segunda suspensión, me sentí un poco frustrado, pero yo cuento con un grupo trabajo excelente, que siempre está pendiente de todo”.
“Y aunque todavía no sabíamos cuál sería la nueva fecha, solo me permitieron descansar semana y media antes de regresar a los entrenamientos”, explicó. “Ellos sabٟían que ese era el período de descanso que yo necesitaba, sin que empezara a perder la condición que ya tenía y hubiera que empezar de nuevo desde cero”.

 


“Creo que si acaso Oquendo hubiese tenido la oportunidad de causarme algún problema hubiese sido antes de que ocurriera esto”, dijo, “pero no ahora: irónicamente, gracias a estos aplazamientos, estoy mucho más fuerte y mejor entrenado que antes y de seguro que la estámina no va a ser un problema”.
“Han sido 12 semanas de entrenamiento, con algunos periodos cortos de descanso”, agregó.
Su meta, en parte, es conseguir sobre Oquendo “una victoria más impresionante, quizá un nocaut espectacular”, que opaque la conseguida por Frampton el 16 de agosto en Inglaterra al noquear en siete asaltos a Darren Trainor en su combate preparatorio.

 


“Pero en realidad no le vi mucho sentido a esa pelea”, dijo. “Sé que fue un rival que le cambiaron en el último momento, pero ni siquiera era zurdo ni alto como yo, así que no fue una pelea que tuviera mucho sentido para prepararlo para enfrentarse conmigo”.
“Si con Oquendo va todo bien, y no sufro heridas ni cortaduras, como espero, ya en semana y media estaré de regreso en el gimnasio”, dijo, pasando entonces a mencionar a otro peleador boricua.
“Estoy empezando a entender lo que Miguel Cotto decía cuando estaba activo, que era lo difícil que era estar siempre alejado de su familia durante semanas cuando estaba entrenando”, dijo.
“Por eso fue que su esposa se puso tan feliz cuando finalmente se retiró”.
Ex miembro de los ‘marines’, con dos estadías en Irak, Herring es el padre de seis hijos, incluyendo a Anyanah, quien murió en 2009 a solo meses de nacida por el síndrome de muerte súbita infantil.



El autor formó parte de la redacción deportiva de El Nuevo Día de 1981 a 2008 y es el autor de San-Tito, sobre la carrera de Tito Trinidad y de la novela El último kamikaze, ganadora del certamen del Instituto de Cultura Puertorriqueña en 2016.
(ceuyoyi@hotmail.com).
En twitter, Ceuyoyi, En Facebook, Jorge L. Prez

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