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La batatita de Fufi

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Contusiones

Golpes en la cabeza es lo que en inglés conocemos como CONCUSSIONS. Y son varios los deportes en que esos golpes se producen con frecuencia. ¿Valdrá la pena el riesgo? Porque el daño que se ocasiona no siempre se identifica enseguida sino que  es con el pasar del tiempo que estos traumas van sumándose hasta producir daño cerebral causando incapacidad y en algunos casos la muerte.

Nos viene a la mente  a lucha cuerpo a cuerpo del boxeo, la cual no considero un deporte ya que no cumple con el elemento recreacional de la actividad deportiva. Veamos.

DEPORTE ES EJERCICIO Y RECREACIÓN A DESARROLLARSE EN UN MARCO DE COMPETENCIA.

En el boxeo el golpe siempre es intencional y quien disfrute de golpear al prójimo es una persona enferma como lo sería más aun el que disfrute el ser golpeado. Así de sencilla es la ecuación. Sin embargo, en la mayoría de los deportes de contacto físico el golpe es accidental o lo que se llamaría como ‘parte del juego’ aunque muchas veces podría considerarse como intencional.

El football que apellidamos ‘americano’ para distinguirlo del soccer que se juega en todos los rincones del planeta, es un deporte basado en la fuerza bruta del jugador, una combinación de fuerza, aceleración y capacidad atlética complementada por un alto grado de agresividad para lograr el contacto con el que culmina una jugada. Claro que el football es un juego de más alternativas y no meramente uno en que sólo cuenta el contacto físico. Aun cuando el futbolista protege la mayoría de su cuerpo y ciertamente la cabeza con un casco que cubre hasta su rostro,  el choque de estas cabezas protegidas ocurre con alguna frecuencia causando cantidad de contusiones.

Si tomamos en cuenta que este deporte del football se practica desde la adolescencia siendo uno de los más jugados en las escuelas secundarias  de los Estados Unidos, veríamos la cantidad de golpes en la cabeza que se acumulan hasta que el jugador llega a la antesala del profesionalismo en la  NCAA y finalmente a las ligas como la NFL y la AFL. El football es el deporte que más apasiona a los ‘americanos’ y no es casualidad el que no se practica con excelencia en ningún otro país del mundo. Aunque algo de esto se explica por razones económicas ya que se trata de un deporte muy costoso y bastaría con compararlo con el Soccer que requiere muy poca parafernalia. Tampoco podríamos descartar el disuasivo de su rudeza en el contacto físico. Hay movimientos en las escuelas secundarias de los Estados Unidos para excluirlo de su programa de competencia deportiva.

Una de las razones para sacarlo del programa atlético escolar tiene que ver con el reclutamiento de jugadores y la gran diferencia en peso y musculatura que se dan en equipos escolares cuando lo comparamos con la competencia a nivel universitario y obviamente, la profesional. En Puerto Rico hay aficionados que siguen muy de cerca el football ‘americano’ porque se trata de un deporte espectacular en el que se producen muchas alternativas de ataque y defensa acentuadas con el ‘pique’ del contacto físico. Este ‘football’ es lo más parecido a una guerra en un campo de juego de 120 por 54 yardas. Y le añade emoción al juego el hecho de que haya límite de tiempo, detalle que además le hace atractivo para la televisión.

Sin embargo, practicar un deporte en el que el practicante se expone a lesiones graves es algo que jamás recomendaría.

Aunque cualquier golpe al cuerpo puede perjudicar al recipiente, el que se propina en la cabeza es el más peligroso. Tan es así que, aun en el Soccer y porque tantas veces un balón golpeado es detenido o desviado por la cabeza, se han iniciado estudios para determinar si la velocidad y fuerza con que a veces se produce ese choque pudiera ocasionar traumas cerebrales.

El que se dedica a competir en carreras de automóviles preparados para voltear un óvalo a sobre 200 millas por hora ciertamente se juega la vida en cada competencia. Y así podríamos enumerar  cantidad de actividad deportiva en que el competidor arriesga su salud física. Miles de jinetes manejan caballos purasangres en los hipódromos del mundo y en cada evento se juegan la despedida.

El mayor de los incentivos para que los deportistas se arriesguen a perder tanto es el dinero que ganarían como premio a sus esfuerzos. El triunfo lo redime todo y hay millones de dólares en esos trofeos.

En el baseball se da el fenómeno del bolazo que intencionalmente se le propina al bateador con miras a intimidarlo para alejarlo del ‘home plate’. Y con alguna frecuencia ese lanzamiento golpea la cabeza del bateador (protegida por un casco) con consecuencias peligrosas para el golpeado. Algunos comentaristas despachan esta acción cuasi criminal como ‘parte del juego’ y yo digo que un pelotero que recibe ese golpe en su cabeza, golpe que se sabe ha sido producido intencionalmente, puede acusar al lanzador de agresión grave y hacerle también las reclamaciones pertinentes de acuerdo al daño sufrido por el bateador. No compro la teoría de que el bolazo intencional es ‘parte del juego’ y le sugiero al que sea golpeado haga las acusaciones y reclamaciones correspondientes al lanzador o a quien haya ‘ordenado’ esa táctica que considero anti deportiva. Y ya veremos lo que determina el tribunal. El pelotazo intencional no debe ser algo protegido por regla alguna.

De todas las actividades atléticas mencionadas en este escrito es el Boxeo la que más atrae a una juventud inmersa en una sociedad en que la agresividad es vanagloriada en exceso. Se trata de la violencia legalizada y por eso al ser vista y disfrutada a diario y por un medio tan poderoso como la televisión, se convierte en alternativa al diálogo. Por eso, niños y hasta niñas optan por dirimir sus diferencias a puñetazos en vez de resolverlas hablando como personas civilizadas. O sea, el boxeo es un mal ejemplo para nuestros jóvenes. Y más aun cuando sus Campeones son distinguidos por su coraje, agresividad y valentía en la exhibición de sus destrezas sobre un cuadrilátero.

Pero si fomentar el boxeo en clubes privados es nocivo, promoverlo en agencias del gobierno es un crimen. Da pena ver a niños y niñas en programas de boxeo preparándose ¿para qué?

Luego de muchos años viendo el desarrollo del boxeo y sus efectos sobre una sociedad como la nuestra he llegado a la conclusión de que:

LA CAPACIDAD INTELECTUAL DE UN PUEBLO SE DA EN PROPORCIÓN INVERSA A LA CANTIDAD DE

CAMPEONES MUNDIALES DE BOXEO QUE PRODUCE.

 

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