Blogs: El Otro Lado

General

El Otro Lado

Por
💬0

O’Neill y el tribalismo político

Escondido. En silencio. Tal vez en su casa, tal vez en otro lugar. Así el alcalde de Guaynabo, Héctor O’Neill, evade a la prensa, al pueblo que votó por él, al mismísimo gobernador de Puerto Rico. Esto, luego de que saliera a la luz pública que aparentemente transó con $300,000 una querella de hostigamiento sexual que había en su contra.

El gobernador, Ricardo Rosselló, no lo consigue. La secretaria de Justicia, Wanda Vázquez, no encontró una querella oficial asignada sobre algún caso de hostigamiento sexual hacia él. Aunque algunos movimientos comienzan a pedir su renuncia, al parecer el viento sopla a favor de O’Neill.

En este momento de incertidumbre, considero prudente detenernos para hacer una corta reflexión. Comencemos preguntándonos qué hubiese sucedido si la misma querella se hace contra Juan del Pueblo, ese que trabaja al mínimo y hace alguna chiripa para poder pagar las deudas que lo persiguen como la sombra. ¿Acaso el gobernador Rosselló hubiese sido tan condescendiente con que el acusado “no apareciera”?

Las parcas declaraciones que hacen los funcionarios del Ejecutivo solo son, lamentablemente, respuestas a interrogantes de la prensa. En ningún momento, el tema es traído a colación como iniciativa de ellos. Es como si la acusación que tuvo el alcalde fuera que se robó un límber de cincuenta chavos en la esquina.
Ante nuestros ojos se pasea nuevamente un ejemplo del tribalismo que existe en Puerto Rico. Cuando una acusación es hecha en contra de los míos, ni “ji”; pero cuando es al del otro partido rugimos como leones hambrientos, tal vez de justicia, tal vez de poder.

Como pueblo, debemos ser muy estrictos. No podemos permitir ninguna violación de derechos humanos de ningún partido, sea el de nuestro color, sea transparente. Dejar pasar por alto este caso tan severo significaría convertirnos en cómplices del problema que cuatrienio tras cuatrienio sufre Puerto Rico y aportar cada vez más a su decadencia social, económica, jurídica, fiscal y educativa.

No esperemos a que sea el gobernador quien exija vociferante las expresiones del alcalde. Utilicemos esa unión que nos ha sido tan efectiva en algunos casos para preguntarle a este servidor público qué sucedió.

No permitamos que la justicia sea “una perra rabiosa que solo muerde los pies de aquellos que van descalzos”.

Haz click aquí para seguirme en Facebook.

💬Ver 0 comentario