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Un campeón olvidado

 

Hoy en día hay tantos organismos, y estos tienen tantos títulos limítrofes -Juvenil, Plata, Interino, Pluscuamperfecto- que, afortunadamente, han ido desapareciendo los organismos marginales que antes se mantenían pululando por el universo boxístico, en un intento por unirse algún día al CMB, la AMB, la FIB y la OMB.
Pero en los ochenta y noventa, particularmente, a cada rato se anunciaban combates por títulos de la World Boxing Union (WBU), la World Athletic Organization (WAO) y la International Boxing Council (IBC), entre otros, e incluso hoy en día subsisten entidades como la World Boxing Federation (WBF) y la International Boxing Organization (IBO), entre varias otras.
Puerto Rico ha contado con varios campeones de estos organismos: Angel Manfredy (natural de Indiana, de ascendencia boricua), fue monarca junior ligero de la WBU; Israel ‘Pito’ Cardona (de Connecticut, descendiente de puertorriqueños), fue campeón junior ligero de la IBO, y el caimiteño Danny ‘Popeye’ García reinó en 1992 como campeón mediano de la IBC.

almenas
El Macho Camacho incluso hizo una segunda carrera coleccionando títulos de poca monta después de haber sido monarca del CMB y la OMB: campeón welter y mediano de la IBC, y junior mediano de algo conocido como la World Boxing Foundation (WBF).
Aunque la Comisión de Boxeo de Puerto Rico los reconoce a todos como campeones –y sus fotos figuran en la Galería de Campeones del Departamento de Recreación y Deportes- lo cierto es que prácticamente ningún medio boxístico serio, o ni siquiera los graciosos, ha seguido esa pauta.
Por muy buena razón: los rivales que enfrentaron para ganar esos seudo campeonatos muchas veces no merecían pelear por un título regional, no ya por un cetro mundial.
Claro, la cosa hubiera sido diferente tal vez si alguno de esos organismos hubiese llegado a las Grandes Ligas: hay que recordar que las primeras peleas titulares de la FIB (nacida en 1984) y la OMB (1989) también aprobaron oponentes de dudoso calibre, y es posible que esos primeros campeones no fueran reconocidos hoy en día como monarcas legítimos si esos organismos no hubiesen sobrevivido.
¿Alguien recuerda que Alex ‘El Nene’ Sánchez ganó el vacante cetro mínimo de la OMB en 1993 al noquear en el primer asalto a Orlando Malone, quien tenía récord de 9-1 y nunca había peleado a más de seis asaltos?

 

Malone, de paso, amasó un récord de 1-21 en el resto de su carrera.
Aunque El Nene, igual que otros, luego probaría que no era un mero campeón de cartón.
Lo mismo pudiera decirse, según mi criterio, del aguabonense Angel ‘Changuita’ Almena.
En efecto, la imagen de Changuita también figura en la Galería de Campeones del DRD, aunque uno de seguro tiende a ignorarla cuando la ve colgada en medio de campeones como Trinidad, Benítez, Gómez, Rosario y tantos más.
Altísimo para el peso con sus 5’8” de estatura, Changuita, quien entrenó mayormente en el gimnasio Wilfredo Gómez de Guaynabo, de hecho fue campeón mundial de dos de estos organismos: primero, con marca de 10-0 y seis nocauts, en el United Center de Chicago el 29 de julio de 1995 derrotó por decisión al mexicano Carlos Gómez para conquistar el título supermosca de la IBO,.
Gómez era un típico ganapán de peleas de títulos de baja categoría – tenía marca de 25-18-4 y 17 nocauts y apenas peleaba por segunda vez después de nueve años de inactividad.
Pero en su siguiente pelea, Almena viajó a Tailandia, donde, el 27 de enero de 1996, conquistó el título mosca de la WBU al noquear en el undécimo asalto al tailandés Yodchingchai Sasiprabha, quien tenía marca de 10-0 y tres nocauts y hacía su segunda defensa titular.

 
En junio, Changuita regresó a Tailandia y esta vez sufrió una dudosa derrota por decisión (116-112, 116-112 y 116-114) para perder la corona ante Sornpichai Kratingdaenggym, quien tenía marca de 6-0 y cinco nocauts.
“Esa pelea él la ganó”, me dijo recientemente el veterano entrenador Efraín Román, quien le acompañó entonces. “Lo cortó todo y hasta el médico tuvo que venir a ver al tailandés y así y todo lo dejaron seguir peleando”.
Kratingdaenggym, a quien sus amigos llamamos cariñosamente ‘Krati’, luego haría cuatro defensas de esa corona y más tarde se convertiría también en campeón peso mosca de la AMB.
En fin, no tengo dudas de que a Changuita se le recordaría hoy como uno de los pocos bicampeones boricuas, si la IBO y la WBU hubiesen prosperado como organismos mundiales.
Pero él también tuvo la oportunidad de ganar una corona legítima cuando retó a Mark Johnson por el cetro mosca de la FIB en 1997, perdiendo entonces por decisión ante el súpercampeón norteamericano que eventualmente sería exaltado al Salón de la Fama del Boxeo Internacional, y peleó por última vez en 2000, a la edad de 26 años, dejando un récord de 14-5 con nueve nocauts.

 
“No sé por qué se retiró tan temprano”, dijo Román, administrador del gimnasio Los Magos en Aguas Buenas. “Pero a veces los boxeadores son así: deciden que no quieren coger más golpes y se quitan”.
El no haber tenido el respaldo de un promotor poderoso pudo haber sido un factor, según parece.
Almena se fue a vivir hace años en Estados Unidos, y ni siquiera regresó a la Isla cuando fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte de Aguas Buenas en 2010.
“Una hija suya lo representó”, recordó Román.
Sin embargo, el entrenador se mantiene en contacto con él e incluso lo vio en junio de este año.
“A Changuita yo lo crié en mi casa desde que tenía ocho años, y también en el boxeo”, explicó.
“El vive en Cleveland, donde yo también tengo familia que vive muy cerca de él”, dijo. “Fui en junio al quinceañero de una nieta y allí estuve compartiendo con él”.
“Está separado de su esposa y viviendo con un hermano, pero está bien: trabajando en la limpieza”.
En algo sí ha cambiado: “Está pesando 210 libras”, dijo Román. “Uno lo ve y se dice, ‘Este no puede ser Changuita Almena’.”

 
El autor formó parte de la redacción deportiva de El Nuevo Día de 1981 a 2008 y es el autor de San-Tito, sobre la carrera de Tito Trinidad.
(ceuyoyi@hotmail.com).
En twitter, Ceuyoyi, En Facebook, Jorge L. Prez

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