Blogs: Equilibrio

💬0

De la nevera que se dañó y otros enseres

El reconocimiento del colapso de una administración nunca puede ser una excusa para no atender los asuntos de las comunidades de San Juan, particularmente las del precinto 4. Los constantes problemas administrativos y de manejo de los asuntos públicos que enfrenta el gobierno de Ricardo Rosselló, además de ser una clara muestra de que la falta de experiencia le cuesta a Puerto Rico todos los días, nos han distraído un poco de los asuntos que para la gente en nuestras comunidades realmente son de prioridad todos los días.

Según el Censo de 2010, Cupey tiene una población de unas 36,000 personas. Es uno de los barrios más grandes de San Juan y un área residencial y comercial importante tanto para la ciudad capital como para toda la jurisdicción del precinto 4. De ahí vengo y conozco sus calles, urbanizaciones y sectores desde muy pequeño. Sus áreas comerciales son diversas, basta transitar por la avenida Winston Churchill o por la avenida San Claudio y apreciar la heterogeinedad de comercios que hay en ellas. Una de las quejas que tanto los comerciantes y residentes han planteado recientemente, son los constantes relevos de carga que realiza la Autoridad de Energía Eléctrica. La luz se va en Cupey al menos 3 y 4 veces a la semana. Esto altera la actividad comercial y la calidad de vida de todos los que viven en esta zona. Neveras y enseres sufren costosos daños debido a lo mucho que se va la luz en Cupey. Con solo entrar a Twitter o Facebook, uno puede leer las constantes quejas. Es algo que sucede prácticamente a diario. Se necesita acción ya.

Procede tener la voluntad de sin fanatismos partidistas, fiscalizar las agencias y corporaciones públicas que responden al ejecutivo de turno, aunque sea el partido al que uno pertenece el que las administre. Realizar un requerimiento de cuantas o citar una vista púbica a la Cámara de Representantes es lo que se debe de hacer. Todos reconocemos la situación fiscal de la AEE, pero con la información en récord legislativo uno puede de manera diligente y pensada coordinar esfuerzos con el propio Municipio de San Juan o con alguna otra dependencia pública o privada para lograr solucionar un problema que aqueja a nuestra comunidad.

En instancias la gente lo más que exige de sus políticos es que el cauce de comunicación entre la comunidad y el legislador no sea solamente cuando se acercan las elecciones. Al pueblo le gusta que sus líderes den cara no solamente cuando hay que dar buenas noticias, sino cuando hay que comunicar la verdad de las cosas. Es una visión distinta de trabajar anteponiendo las necesidades de la gente en sus comunidades. Haciendo de sus problemas y sus inquietudes el norte en un proyecto político.

Escuchar la experiencia y sabiduría de los líderes comunitarios es parte de reconocer su valía en todo este proceso. Me ha pasado en la gran mayoría de las ocasiones, que son ellos los que ya saben resolver los problemas que afectan la calidad de vida en sus comunidades antes de que llegue el gobierno central o el municipio.

Todos reconocemos que existen tiempos fiscales difíciles. Esa realidad nos golpea todos los días en diversas instancias. No obstante, eso no debe ser excusa para que los políticos no asuman su responsabilidad y cumplan con su deber ministerial de representar dignamente a las comunidades de su distrito. Se requiere hacer las cosas de manera distinta, apartándose de los vestigios tradicionales de la política pequeña que tanto cansa y que no resuelve nada. El terreno y las circunstancias son apropiados para empoderar a las comunidades y resolver sus problemas junto a sus líderes comunitarios. En Cupey se puede dar un primer paso y, ojalá que sea uno en donde se pueda elaborar un proyecto en conjunto con personas para trabajar por un colectivo, en vez de trazar líneas políticas divisorias que en el pasado han lacerado mucho al propio precinto 4 de San Juan.

#ProyectoPrecinto4

💬Ver 0 comentario