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Puerto Rico y Haití: ¡Tan lejos, tan cerca!

Recientemente realice un viaje profesional a la República de Haití. Quise constatar el camino de la reconstrucción haitiana tras el terremoto del 12 de enero de 2010 que causó 316,000 muertes y más de 1.6 millones de personas sin techo. Igualmente, quise constatar el trabajo de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y entender las críticas haitianas a su trabajo.

Aunque no son muchos los empresarios puertorriqueños que han expresado interés en realizar negocios en Haití, hoy día en Haití existe una importante presencia de empresas europeas y norteamericanas. A modo de ejemplo, la firma de arquitectos puertorriqueños SCF Arquitectos, de Segundo Cardona, fue seleccionada entre 130 firmas de todo el mundo para reconstruir la catedral de Puerto Príncipe. Al día de hoy, Haití es un país con poca producción industrial por lo que puede ser un mercado para el consumo de productos puertorriqueños. De la misma manera, es un lugar atractivo para inversiones y creación de capital.

Siempre he defendido que Puerto Rico mantenga una presencia permanente en Haití que facilite los contactos entre haitianos y puertorriqueños. Hace algún tiempo la Universidad de Puerto Rico tuvo presencia en Haití para coordinar actividades académicas y apoyar a investigaciones. Es una lástima que hoy día los contactos académicos sean mínimos.

También en un momento dado, Puerto Rico y Haití estuvieron conectados directamente por mar y aire, mientras que hoy estamos tan lejos, tan cerca.

En el pasado Puerto Rico y Haití tenían una intensa relación. Puertorriqueños hacían negocios y turismo. Haitianos estudiaban, recibían tratamiento médico y realizaban sus compras en Puerto Rico, incluso Haití siempre tenía un Consulado General en San Juan. De este pasado queda muy poco o nada. No se tiene muy claro cuándo esta relación comenzó a desvanecerse, pero al parecer fue con el primer golpe de estado contra el Presidente Aristide en 1991. La inestabilidad política sumada a la falta de cultura internacional en Puerto Rico son las posibles causas.

Puerto Rico nunca debió abandonar a Haití. Si esto no hubiese sucedido, hoy día Puerto Rico tendría una significativa presencia en la vida socioeconómica del País caribeño. A partir de hoy tenemos que comenzar de cero. El comercio bilateral ronda en los seis millones de dólares con una balanza favorable a Puerto Rico.

El mayor beneficiado de la retirada puertorriqueña de Haití ha sido la República Dominicana. Hoy los productos, constructoras, e inversiones dominicanas inundan Haití. Oficialmente, Haití exporta a la República Dominicana unos $200 millones de dólares y la República Dominicana exporta $2,000 millones, aunque se calcula que sean unos $3,000 millones.

Un factor que ha alejado a Puerto Rico de Haití es la percepción errónea de que en Haití no hay nada que hacer, que no sea el trabajo humanitario. Esta idea es promovida especialmente por las ONG. Por un lado, las ONG fomentan la idea de un Haití peor que el infierno de Dante para justificar más ayudas, salarios y evitar así el regreso a economías desarrolladas que no pueden absorber los trabajadores humanitarios. Hoy día, en el mundo gubernamental y empresarial haitiano, las ONG son mal vistas y se les percibe como un impedimento al desarrollo.

Como un haitiano destacado me mencionó, la llegada de Puerto Rico es más que bienvenida, ya que “Haití no quiere más ONG y caridad, sino inversiones, negocios y turismo”.

En mis cuatro días en Haití tuve una agenda completa, y pude conocer y conversar con las personalidades más prominentes del País (gobierno y sector privado). Todos quedaban impresionados que me quedará por cuatro días, ya que la mayoría de visitantes tratan de estar un sólo día influenciados por una mala percepción del País.

Debo admitir que influenciado por una mala percepción por parte de las ONG esperaba algo peor del País. A mi regreso sentía gran vergüenza de haberme dejado influir por esta mala percepción, y concluí que Haití tiene un futuro brillante y próspero con grandes oportunidades, pues todo está por hacer. Haití es un pueblo orgulloso, luchador y trabajador, con una gran cultura.

Puerto Rico tiene la dicha de contar con una importante comunidad haitiana en Puerto Rico que se ha caracterizado por su laboriosidad y compromiso con el desarrollo de nuestro pueblo. Las aportaciones de la comunidad haitiana en Puerto Rico son abundantes e importantes en los campos de la ciencia, la academia, el deporte, el servicio público, los negocios, y otras áreas de nuestra vida nacional.

¿Por qué existe este amor y solidaridad en Puerto Rico con el pueblo haitiano? Lamentablemente, cuando alguien piensa en Haití, inmediatamente vienen a la mente las ideas de la pobreza, esclavitud, golpes de estados, SIDA, deforestación, erosión, analfabetismo, narcotráfico, injusticia, y violencia. Otros que tenemos un compromiso firme con un mejor futuro para Haití, relacionamos a la nación caribeña con independencia, revolución, libertad, igualdad, fraternidad, lucha, orgullo, arte y música.

Es hora de hacer justicia con el pueblo haitiano y resaltar los aspectos positivos infinitos que le hacen ser un pueblo único en su histórica y realidad social.

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