Blogs: Descaros

💬0

Un chico demasiado lindo

Les paso aquí, sin comentarios, un mensaje que me enviara un querido lector, el cual, según verán, habla por sí solo.

“Señor Romeo:

  La noche del martes pasado mi amigo Matty me invitó a dar una vuelta por ahí, para ver cómo estaba de fiestera la noche y, en una luz, detuvo su carrito detrás de un vehículo amarillo en cuya parte posterior se leía un letrero que decía, y cito: “AVISO: Si este vehículo es conducido negligentemente… ¡Mala suerte, desgraciado!… porque es mío”.

Por alguna razón mi amigo Matty se sintió ofendido y, al cambiar la luz, se puso a seguir como hipnotizado al vehículo en cuestión. Según decía una y otra vez, su deseo era ver la cara del conductor que había demostrado un sentido del humor tan deplorable, dado que el vehículo llevaba los cristales ahumados y no permitían ver quién iba dentro.   Después de muchas vueltas, vimos cómo el vehículo reducía la velocidad hasta que se detuvo cerca de una disco del Condado que Matty ni yo conocíamos. Cuando finalmente se abrió la puerta del conductor, del interior emanó una rubia de cuerpo exuberante y una minifalda tan diminuta que parecía ser por lo menos dos tallas más pequeña de lo debido, aparte de que seguro que también se había encogido en su última visita al laundry.  

“Es Pam”, dijo mi amigo Matty.  

“¿Quién?” pregunté.  

“Una muchacha con la que yo salia antes. Tuve que romper con ella porque era azafata y se pasaba viajando”.

En fin, nosotros también nos bajamos y la seguimos hasta la entrada de la discoteca, medio temiendo que se nos complicara la entrada. Por suerte, sin embargo, el bouncer se hallaba ocupado atendiendo una llamada en su celular y nos hizo pasar sin siquiera registrarnos para ver si traiamos algún armamento de destrucción masiva o algo así.  

Ya dentro el piso vibraba con esa música exquisita que sonaba como si alguien hubiese perdido el control de una sierra eléctrica. Las luces rebotaban epilépticamente por todas partes. El lugar, huelga decirlo, bullía de mujeres impresionantes. En su mayoría, claro está, estaban con sus respectivas parejas, pero había una que otra que parecía estar sola.  

Una en particular -una pelinegra de labios carnosos- atrajo poderosamente mi atención. Cuando se la señalé a mi amigo Matty, éste dijo: “Ah, sí… esa es Katty”.   Luego me contó, bostezando: “Buena gente, pero es de esas mujeres que usan unos perfumes tan fuertes que me dan alergia, así que tuve que soltarla”.  

Por si las dudas, le eché una mirada de soslayo a mi amigo: comprobé que, pese a que parecía tener la costumbre de descartar a muchachas que parecían ser sacadas de un catálogo de Victoria’s Secret, no era precisamente un Brad Pitt, sino que seguía siendo el mismo flaco bigotón de siempre.  

Por último, una diva que parecía ser una mezcla de Maripily con Sofía Vergara le saludó tímidamente desde la distancia. Pese a que él la miró con cierta frialdad, ella se le acercó, le colocó un besito en la mejilla y luego lo tomó de las manos y casi se puso a arrastrarlo para llevarlo hasta la pista de baile.  

Pero mi amigo Matty se resistió con valentía. Oí que le decía “ahora no, quizás horita”.  

No pude dejar de hacerle la pregunta: “¿Y ésta, tiene caspa?”   Mi amigo negó con la cabeza.   “Nah”, dijo, “es que no me llaman la atención las mujeres así, tan llamativas”.  

Menos de un minuto después se fue la luz dentro de la disco. Todo enmudeció de pronto, salvo un sonido seco, como de bofetón en plena cara. Luego se escuchó un aullido. Segundos después, cuando regresó la luz, todo el mundo volvió a bailar nuevamente, incluyendo, esta vez, a mi amigo Matty, quien ejecutaba una especie de danza india agarrándose la mandíbula con las dos manos.  

“Estoy seguro”, gimió con una voz adolorida, “de que una de ellas aprovechó la oscuridad para zumbarme un bofetón… por puro despecho. Pero ¿cuál? ¿cuál?”  

Entonces vio como yo me aguantaba la mano derecha.   “Fui yo”, le dije entre dientes. “Para que no seas tan morón. Y cállate ahora mismo antes de que te sople otro”.

 

romeomareo2@gmail.com

💬Ver 0 comentario