Blogs: Así las cosas…

Politica

Así las cosas…

Por
💬0

Mal negocio para Puerto Rico el acuerdo de la AEE

Recientemente la Junta de Control Fiscal (JCF) y el gobierno de Ricardo Rosselló, anunciaron un acuerdo de reestructuración de gran parte de la deuda de $9 mil millones de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) con representación de la mayoría de los bonistas de la corporación. Siguiendo el patrón de acuerdos anteriores, como el de COFINA, el peso de la deuda recaerá en el pueblo de Puerto Rico y nuestra maltrecha economía. Se estima que este acuerdo representará en un aumento casi inmediato de 13% en la factura de la luz. En este caso no solamente en los abonados de la AEE, también recaerá en los ciudadanos y en las comunidades que logren desconectarse de la red. Este acuerdo es un mal negocio y no evitará nuevos impagos en el futuro.

Según se desprende del más reciente análisis del Institute for Energy Economics and Financial Analysis (IEEFA) sobre el acuerdo entre la AEE y Assured Guaranty, que representa a los bonistas en este proceso, esta transacción terminará costando $23 mil millones durante los próximos 48 años. Además, de los cargos administrativos y legales, una cantidad de entre $100 y $200 millones, los cuales se deberán comenzar a pagar tan pronto como este verano a través de un cargo 1 centavo /kWh. A partir de julio del 2020, entrarían en vigor los cargos relacionados al acuerdo con un aumento de 2.08 centavos /kWh. Un amento de 13% en la factura con relación a su costo actual. En el año 2043 el cargo aumentará a 4.55 centavos /kWh hasta finalizar el acuerdo. Por ejemplo, un hogar promedio que consume 400 kWh al mes, desde el año fiscal 2021 pagará $130 más anuales y a partir de 2043 pagará $220 más cada año.

Según plantea el IEEFA, “el acuerdo directamente – e internacionalmente – va contra la política energética de Puerto Rico, de avanzar hacia un sistema eléctrico más distribuido y descentralizado.” El acuerdo establece que los clientes que generen su propia energía a través de paneles solares, después de septiembre de 2020, paguen el cargo de la deuda por la energía que generan y la que puedan utilizar de la AEE. Por otro lado, los que generen su propia energía antes de la fecha antes mencionada, tendrán una exención de este cargo por 20 años y luego comenzarán a pagar 4 centavos /kWh. Sustituyendo un Impuesto al Sol, prohibidos en el marco regulatorio, por un Impuesto por la Deuda. En otras palabras, no importa si usted genera su propia energía o no, todos tendremos que pagar por los casi $5 mil millones en préstamos (¡la mitad de la deuda!) que tomó Luis Fortuño en el 2010 y en el 2012, por los próximos casi 50 años.

La verdad es que el acuerdo es malo y solo atiende las necesidades de los bonistas. Según el congresista Raúl Grijalva, presidente de la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara federal, “este acuerdo sentenciará a los contribuyentes a décadas de pagos de deuda insostenibles y evitarán que alcancen sus metas de más energía renovable y asequible. Es una victoria para los fondos de cobertura y otra derrota para el pueblo de Puerto Rico.” Grijalva tiene razón. Este acuerdo junto al de COFINA, presagia más incertidumbre sobre el futuro que esperanza y son derrotas para nuestro pueblo. No olvidemos que en algún momento de este año sabremos el desenlace de las negociaciones con los bonistas de obligaciones generales o GO’s que representa el grueso de la deuda de $70 mil millones y deberán pagarse del fondo general. Es por esta razón que el economista José Caraballo Cueto, advierte correctamente que “los acuerdos con los bonistas van a alargar el proceso aún más, porque a la larga van a costarle más al País. Es posible una segunda ronda de reestructuración.” En otras palabras, estas negociaciones lideradas por la junta, y respaldadas y avaladas del gobierno, abren la puerta a otro impago y repetición del proceso de quiebra en los próximos años.

Así las cosas, estamos entrando en una etapa delicada de los procesos de reestructuración de la deuda que nos puede deja donde mismo comenzamos. El gobierno no puede seguir haciéndole el juego a la JCF, porque se ha convertido en cómplice de negocios y acuerdos nefastos para nuestro futuro. El acuerdo con los bonistas de la AEE es el ejemplo más vivo de esa realidad. De nada vale la protección del Título III si acuerdos con los acreedores no son beneficiosos para Puerto Rico y se convertirán en una pesada carga sobre nuestra débil economía. La llamada recuperación en la que se basan estos acuerdos son un espejismo que se irá desvaneciendo con la implantación misma de estos acuerdos. El acuerdo con los acreedores de la AEE es un mal negocio para Puerto Rico.


Búscame en Facebook: Rafael Tirado Rivera

Sígueme en Twitter: @rtirado

Regístrate aquí: http://bit.ly/2Fd3FF3

Suscríbete a mi podcast La Ventana. Escucha el Episodio 31: Ventana al mundo con el profesor José Rivera. Apple Podcasts, Google Podcasts

💬Ver 0 comentario