Blogs: Voz independiente

Política

Voz independiente

Por
💬0

Es momento de saber

Las finanzas del Gobierno de Puerto Rico se encuentran en estado de emergencia. La Ley de Moratoria de Emergencia y Rehabilitación Financiera de Puerto Rico es un mal necesario. Según la sección E, La necesidad de una moratoria, en la Exposición de Motivos de la Ley, el Banco Gubernamental de Fomento debe, antes del 1 de mayo, emitir un pago del principal de 400 millones de dólares, no obstante, solo cuenta con 562 millones. Haga la resta. A esta ecuación, le añadimos 780 millones, un pago de obligaciones generales, que el 1 de julio enfrenta el ELA.

Pero ¿por qué el BGF y las finanzas del país han llegado a este punto?
Decir y repetir continuamente, como ha hecho el gobernador de turno, que esto se debe a errores del pasado, me parece un acto de inmadurez de su parte y de subestimación del pueblo. Cualquier ciudadano con dos dedos de frente sabe que el caos financiero no se formó solo, que no era basura galáctica que aleatoriamente cayó sobre Puerto Rico. No fue así, García Padilla, lo sabemos, no tienes que repertirlo cada tres segundos. La gráfica publicada en la sección especial La deuda de Puerto Rico de este periódico muestra de una forma simple el aumento de la deuda pública por gobernante.

La deuda llegó a este punto porque el Gobierno tomó prestado más de los que podía pagar, porque se violentó la propia Constitución, en la que ahora nos amparamos para grantizar los servicios básicos. Estamos así, porque se creó COFINA y en el BGF se desviaron de su misión que era y cito: “Salvaguardar la estabilidad fiscal de Puerto Rico y promover su competitividad para transformar nuestra economía y convertirla en una de las más desarrolladas del mundo, fomentando así el bienestar social y económico de nuestra gente”.

Por esto me parece urgente y obligatorio que, con una deuda de más de 70 mil millones y con una Ley de Moratoria aprobada y ya puesta en vigor con la Declaración del Estado de Emergencia del BGF, nos tomemos un momento para repasar la sección II, del artículo VI Disposiciones Generales de La Constitución de Puerto Rico:

Poder para imponer contribuciones; para contraer deudas.

El poder del Estado Libre Asociado para imponer y cobrar contribuciones y autorizar su imposición y cobro por los municipios se ejercerá según se disponga por la Asamblea Legislativa, y nunca será rendido o suspendido. El poder del Estado Libre Asociado de Puerto Rico para contraer y autorizar deudas se ejercerá según se disponga por la Asamblea Legislativa, pero ninguna obligación directa del Estado Libre Asociado de Puerto Rico por dinero tomado a préstamo directamente por el Estado Libre Asociado de Puerto Rico evidenciada mediante bonos o pagarés para el pago de la cual la buena fe, el crédito y el poder de imponer contribuciones del Estado Libre Asociado de Puerto Rico fueren empeñados será emitida por el Estado Libre Asociado de Puerto Rico si el total de (i) el monto del principal de e intereses sobre dichos bonos y pagarés, junto con el monto del principal de intereses sobre la totalidad de tales bonos y pagarés hasta entonces emitidos por el Estado Libre Asociado y en circulación, pagaderos en cualquier año económico y (ii) cualesquiera cantidades pagadas por el Estado Libre Asociado en el año económico inmediatamente anterior al año económico corriente en concepto de principal e intereses correspondientes a cualesquiera obligaciones evidenciadas mediante bonos o pagarés garantizadas por el Estado Libre Asociado, excediere el 15% del promedio del monto total de las rentas anuales obtenidas de acuerdo con las disposiciones de las leyes del Estado Libre Asociado e ingresadas en el Tesoro de Puerto Rico en los dos años económicos inmediatamente anteriores al año económico corriente; y ninguno de dichos bonos o pagarés emitidos por el Estado Libre Asociado para cualquier fin que no fuere facilidades de vivienda vencerá con posterioridad a un término de 30 años desde la fecha de su emisión y ningún bono o pagaré emitido para fines de vivienda vencerá con posterioridad a un término de 40 años desde la fecha de su emisión; y el Estado Libre Asociado no garantizará obligación alguna evidenciada mediante bonos o pagarés si el total de la cantidad pagadera en cualquier año económico en concepto de principal e intereses sobre la totalidad de las antes referidas obligaciones directas hasta entonces emitidas por el Estado Libre Asociado y en circulación y las cantidades a que se hace referencia en la cláusula (ii) excediere el 15 por ciento del promedio del monto total de dichas rentas anuales.

La Asamblea Legislativa fijará límites para la emisión de obligaciones directas por cualquier municipio de Puerto Rico por dinero tomado a préstamo directamente por dicho municipio evidenciada mediante bonos o pagarés para el pago de las cuales la buena fe, el crédito y el poder para imponer contribuciones de dicho municipio fueren empeñados; Disponiéndose, sin embargo, que ninguno de dichos bonos o pagarés será emitido por municipio alguno en una cantidad que, junto con el monto de la totalidad de tales bonos y pagarés hasta entonces emitidos por dicho municipio y en circulación, exceda el por ciento determinado por la Asamblea Legislativa, el cual no será menor del cinco por ciento (5%) ni mayor del diez por ciento (10%) del valor total de la tasación de la propiedad situada en dicho municipio.

El Secretario de Hacienda podrá ser requerido para que destine los recursos disponibles incluyendo sobrantes al pago de los intereses sobre la deuda pública y la amortización de la misma en cualquier caso al cual fuere aplicable la Sección 8 de este Artículo VI mediante demanda incoada por cualquier tenedor de bonos o pagarés emitidos en evidencia de la misma.
(tomado de Lexjuris.com)

Después de esta lectura, las preguntas obligatorias son: ¿el gobierno se excedió del 15 porciento? ¿cómo surgió el exceso? Les invito a que reflexionemos sobre la frase que aparece al inicio de la sección: “…según se disponga por la Asamblea Legislativa…”.

Por otro lado, El BGF, siendo la entidad con la responsabilidad, como establece su misión, de salvaguardar la estabilidad fiscal de Puerto Rico, se convirtió, como diría Antonio S. Pedreira, en una nave al garete. Gustavo Vélez, respetado economista puertorriqueño, en su columna El BGF y la muerte de las instituciones, publicada en este rotativo el pasado martes, 5 de abril explica el asunto del BGF y cito:

“ (el BGF) Tuvo el rol de gestar y coordinar todos los aspectos de financiamiento de la infraestructura necesaria para potenciar el despegue de Puerto Rico. Cómo agente fiscal del gobierno, tuvo la responsabilidad de apoyar fiscalmente a las agencias y corporaciones públicas en su gestión. Desde su fundación, hasta hace poco, casi todos los gobernadores hicieron un buen uso del BGF respetando su autonomía y su independencia como agente fiscal. Esa deferencia fue clave para que el BGF mantuviera una buena reputación ante la comunidad financiera y los mercados de capital”. […] Los problemas llegaron después, cuando el BGF comenzó a alejarse de su rol de agente fiscal y comenzar a proveer financiamiento directo a municipios y corporaciones públicas, sin que estas tuvieran fuentes de repago. […] el BGF comenzó a convertirse en una especie de cajero automático de las dependencias en problemas fiscales. Así se comenzaron a otorgarse líneas de créditos a corporaciones públicas y préstamos a entidades que no eran financiables”.

Creo que aquí las preguntas y las respuestas son claras: BGF = Tarjeta de débito del Gobierno.

Sin embargo, el asunto fiscal del Gobierno de Puerto Rico no se puede reducir a estos aspectos. Es complejo y, en ocasiones, hasta incongruente. Es difícil pensar que en tantos años nadie se diera cuenta de los excesos, de los proyectos de ley que lo permitieron y que, con el cierre del gobierno durante el mandato de Acevedo Vilá y la nefasta ley 7 de Fortuño, no viéramos las banderas de alerta, entre otras muchas señales. Y ni hablar de COFINA.

¿Qué nos toca ahora?Con una Congreso que no ha demostrado la mejor disposición para extendernos ayuda, se debe ejercer presión a través de diferentes mecanismos y La Ley de Moratoria, según la Lcda. Lúgaro, es uno de ellos. La licenciada está consciente de que dicha ley está sujeta a cuestionamientos en los tribunales, sin embargo apuesta a que a través de esta se le envíe al Congreso el mensaje de que lo importante para el gobierno de Puerto Rico es continuar ofreciéndole los servicios básicos al pueblo y que si se ven afectados por el tranque, el problema será grave para nosotros, pero para ellos también será mayor. Ni los bonistas ni el Congreso pueden seguir dándole largas al asunto.

Lúgaro es parte del frente común que irá a Washington junto con el gobernador y otros candidatos a la gobernación. Este momento, en el que está en juego el bienestar de la sociedad puertorriqueña, no es para estar desde lejos con el dedo acusador. Todos: rojos, azules, verdes, violetas y los que no se identifican con ningún color estamos a bordo de la nave. Por eso hace falta que todos los candidatos que aspiran a gobernar al país tengan la madurez necesaria para dejar a un lado sus colores y partidos y puedan colaborar como equipo para hallar soluciones a corto y largo plazo. Es momento de que se quiten el sombrero de candidatos y se bajen de las tumba cocos. Es momento de que los candidatos se conviertan en el comité fiscalizador de las acciones que lleve a cabo el gobierno y que sean quienes levanten bandera sobre implementaciones inadecuadas de la Ley. Puerto Rico no está para mítines ni griterías. Esta es la oportunidad para que dejen de ser candidatos y sean líderes de todos los puertorriqueños. Es mi exhortación y la de la candidata Lúgaro a que el pueblo se quite la gríngola partidista y que reflexione objetivamente sobre este asunto.

Como puertorriqueños, debemos ser parte integral de este proceso. Fiscalizar, preguntar, ir a vistas, a foros, releer nuestra Constitución, leer la Ley de Moratoria de Emergencia y Rehabilitación Financiera de Puerto Rico, conocer las funciones de las agencias, saber quiénes son los congresistas que trabajan en nuestros asuntos, evaluar las posturas de nuestros legisladores, leer los periódicos del país y las notas sobre Puerto Rico que se publiquen en Estados Unidos y en el exterior. Tenemos que saber lo que pasa, para tomar acción y sobre todo, para que no nos vuelva a suceder.

Es momento de saber.

 

💬Ver 0 comentario