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¡Qué bueno es estar vivo!

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Si hoy te dijeran…

Esta semana Toño y yo le celebramos otro aniversario a la primera vez que nos dijeron lo que sería el peor escenario cuando aparece un intruso no invitado en el cerebro.

“Te puedes a morir si te hacemos tal cirugía, y te puedes morir si no te la hacemos”, coincidieron en decirnos dos médicos distintos, a días de diferencia durante la primera semana de febrero del 1998.

Su cita-veredicto fue el lunes 2 a las 6:00 de la tarde. Él salió de la oficina médica antes que la luna subiera al horizonte, y se sometió a la cirugía dos lunes después. Mi cita, fue al amanecer del jueves 5 de febrero. La cirugía, el lunes próximo.

“¡Interesante encerrona! Me la hago lo antes posible, y que sea lo que Dios quiera”, pensé y verbalicé ipso facto.

Entre “pensar y verbalizar”, transcurrieron varios segundos. Durante ese micro espacio temporal visualicé en “flash mode” escenas de algunos capítulos de la película de mi Vida. A modo de pantallazos rápidos y ordenados cronológicamente, vi a mis padres, sus demostraciones de amor, el día que hice sopas verdes con colorante vegetal, mis travesuras, y vi a papi haciéndome las trenzas.

Las próximas imágenes fueron las de mi cuadro familiar inmediato: mi esposo protestando sus primeras canas, mis embarazos de unos niños muy deseados, nuestra fórmula secreta de “funcionar como una familia disfuncional para lograr una familia funcional”, las peripecias que diseñamos para prodigarle mimos a los chimicuines y cumplir con profesiones que demandaban muchas horas fuera de la casa. Vi imágenes de los veranos en Camp Abuela, los viajes que hacíamos con “los enanos”, las clases de arte, las de natación, las de música en el Viejo San Juan; las sesiones de cocina con delantales divertidos y música bailable; mi insistencia en que identificaran con los ojos cerrados los olores de las yerbitas de cocinar por si algún día les faltaba.

El último “cuadro” fue una escena que ocurrió la noche anterior cuando el más enano de los dos enanos me pidió que no me muriera nunca. Han pasado 19 años y todavía recuerdo la hora y el lugar específico donde le mentí.

Meses después conocí a quien se ha convertido en mi colega entumorado favorito: mi queridísimo amigo Ángel Antonio Pérez-Serás. Es hipocondriaco, melodramático y gruñón. Me contradice cada vez que puede (con, o sin razón).  Pero también es honesto, transparente, y fiel e incondicional como amigo. Cuando se pasa de los niveles de hipocondria que tolero, lo neutralizo susurrándole el doble apellido, en una palabra: “¡Shhhh! Perecerás, Toño, Perecerás”.

Para celebrar los 19 años de haber recibido el diagnóstico-amenaza-de-muerte brindamos con un cafecito yaucano recién molido por mi esposo, y unos pedacitos de pan de guineo con nueces horneado por Toñita, la esposa de Toño. Lo hicimos después de almuerzo; 6 horas después de la salida del sol, y 6 horas antes de que asomara la luna.

No mencionamos las diferencias en las actitudes de ambos al recibir la noticia. No es lo mismo agarrar el toro por los cuernos y atender el asunto con la urgencia que requiere, que dudar de la autenticidad de las imágenes del MRI que mostraba un “masacote” no invitado.

Mi amigo y yo tenemos formas diferentes de reaccionar antre las situaciones con las que te confronta la Vida. Ninguno es mejor ser humano que el otro. Nadie debe competir ni comparar las formas de demostrar amor puro por su familia.

Respeto la actitud hostil de Toño cuando recibió la noticia. Respeto que pusiera en duda la pericia del neurocirujano. Le creo cuando alega haber congelado todo pensamiento.  Igual derecho tiene de mentir al no revelar los temores e inseguridades que pasaron por su mente. Cada quien tiene derecho a reaccionar de la forma que sea cuando le dicen que la muerte está a la vuelta de la esquina.

Durante ese almuerzo nos limitamos a darle gracias a Dios por esos 19 años “extra” de Vida para apreciar y bendecir cada amanecer y cada atardecer.

Valga nuestro testimonio para que cada quien se formule la pregunta: ¿Si hoy me dijeran lo mismo que a ellos…?

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