Blogs: Puerto Rico Libre

Plebiscito 2017

Puerto Rico Libre

Por
💬0

A responder con dignidad

La respuesta del Secretario de Justicia de los Estados Unidos a la consulta que le sometió el gobernador de Puerto Rico sobre las alternativas que estarían en la papeleta del plebiscito, llegó el jueves santo. Entre otras cosas, declara que el estatus territorial actual debía estar entre las opciones, posibilidad que adelantó el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) durante el proceso legislativo que culminó en la ley que autoriza el plebiscito.

El Partido Popular Democrático (PPD) de inmediato celebró la misiva. La apresurada celebración era incomprensible, pues el documento no trata nada bien al Estado Libre Asociado (ELA). Por un lado se niega a mencionarlo con ese fastuoso e ininteligible mote. Con una crudeza que ya no sorprende, la mención del ELA es descrita como el “current territorial status”. Nadie puede sentirse extrañado por la descripción, luego de la decisión judicial de People v. Sánchez Valle y de la aprobación de la ley PROMESA. Estos eventos dieron al traste con la teoría tradicional de los populares de que en el 1952 se había logrado un pacto bilateral que dejaba atrás la condición colonial. Los poderes plenarios del Congreso sobre el territorio son hoy más patentes que nunca. Por otro lado, el Secretario de Justicia no menciona la posibilidad de un ELA mejorado, ofrecimiento sin contenido que esgrimían los que pretenden perpetuar la colonia.

Los que defienden la estadidad tampoco salieron bien. La misiva pretende descarrilar una votación que pueda enfrentar a los Estados Unidos con una petición de anexión. Sus intereses son contrarios a la concesión de la estadidad a un territorio latinoamericano, caribeño, de nacionalidad definida y en quiebra.

La primera reacción del gobernador Ricardo Rosselló, la cual conocimos cerca de las cinco de la tarde de ese jueves santo, fue que tratar de imponernos la colonia como alternativa en la consulta era “inaceptable”. Sin embargo, en menos de cinco horas había abandonado esa postura, para anunciar que enmendaría la ley para incluir la opción “inaceptable”. No sabemos qué sucedió en esas horas, pero lo que parecía al principio una posición valiente, trocó en un acto de genuflexión decepcionante.

La excusa dada por Rosselló fue que con la enmienda convertía el plebiscito en uno vinculante. Este argumento es incorrecto. La consulta al secretario de Justicia solo tenía un propósito. La aprobación del funcionario permitía utilizar una asignación de dinero federal en la campaña de educación del plebiscito. En ningún lugar de la ley que disponía esa condicionada asignación, ni en la carta se habla de compromisos que hagan la consulta una vinculante.

Ante la imposición federal y la actitud sumisa e indigna del Partido Nuevo Progresista (PNP), el PIP declaró que llamará a un boicot. Los puertorriqueños ya rechazamos el estatus territorial en una concurrida votación en el 2012. La crisis en que nos encontramos, sin posibilidad de mecanismos para desarrollar nuestra economía, son evidencia más que fehaciente de que el problema es la colonia. No es concebible, ni aceptable, ni digno que se plantee como solución al problema, el problema mismo. No es tiempo de sumisión; no es tiempo de indignidad.

💬Ver 0 comentario