Blogs: Papelones

Pelotón jíbaro en resistencia

El mismo día en que en la isla el boicot al plebiscito socavaba el voto de triunfo por la estadidad, en Nueva York el Pelotón jíbaro en resistencia marchaba en denuncia como parte del Desfile Puertorriqueño. Alrededor de unos 40 jóvenes caminamos más de 30 cuadras, vestidos de blanco, con pavas negras y simbólicos machetes pintados de negro con palabras escritas en blanco:  justicia, educación, salud, arte, cultura, trabajo, despierta, agricultura, resiste, autogestión… Es la primera vez en seis años, desde … Ver más

Rompiendo el ayuno

Luego de habernos visto en su cumpleaños hace unos meses, en un karaoke en la 34, mi amiga musulmana me invitó para que la acompañara a la celebración del Ramadán. Durante el camino en el subway, nos pusimos al día. Con mirada mustia, por el ayuno requerido en el período del Ramadán, me contó que había defendido su tesis doctoral y que aún estaba buscando trabajo. Llegamos temprano al lugar: una universidad que provee el espacio para dicha celebración. Diviso alrededor … Ver más

Guava-Piña

Quince años después de habernos conocido, en la escuela intermedia, nos volvimos a juntar. Como si se tratase de un proyecto grupal para la clase de Historia, los tres llegaron a mi casa con bultos para quedarse unos días. A pesar de los años, los diversos caminos profesionales y personales que cada cual ha decidido recorrer, la conversación fluye y la convivencia es grata. El repertorio de anécdotas que compartimos brota naturalmente. Porque durante siete años asistimos a la misma … Ver más

Mirando hacia atrás

A las seis y treinta de la mañana, tomo un tren desde la estación de Poroy, en Cusco, para llegar al pueblo de Aguas Calientes donde se encuentran las ruinas del Machu Picchu. El vagón está plagado de turistas de casi todas partes del mundo, argentinos, españoles, brasileños, italianos y checos, entre otros. Nos avisan que el recorrido será de tres horas y media y yo me desespero un poco. Tengo hambre y sueño. Dormito durante unos cuarenta minutos y … Ver más

Cusco

Para llegar a Cusco, desde Lima, hay que tomar un avión y tragar unas pastillas especiales, que venden en las farmacias, para soportar la altura de 3,400 metros sobre el nivel del mar. Una vez allí, es necesario beber té de coca para negociar el ritmo de la respiración con la falta de oxígeno. Aterrizo y me siento cansada. Como si hubiese corrido un maratón. Camino y siento que floto. Me cuesta tanto respirar como pensar y articular oraciones. Mi … Ver más

Convergencia

Me levanto en Lima con el sonido de las risas de un bebé acompañadas por los estribillos de Mi gente, interpretada por Héctor Lavoe. Camino hacia la habitación contigua y encuentro a mi amiga peruana acostada en la cama con su niño de cuatro meses. Ella le canta y le hace mimos mientras el bebé mueve sus piernitas como si la cama fuera su pista de baile y él, un bailarín avispado que nos quiere sacar a bailar a ambas. No sabía … Ver más

Bajo otro cielo

Me despierta el tumulto de personas impacientes que se amontonan en el pasillo de la cabina del avión y abren los compartimientos para recoger su equipaje de mano. Me levanto desorientada. Dormir sentado acarrea sus consecuencias: tengo las piernas adormecidas. En la fila de inmigración me topo con alguien que me reconoce. “Tú eres la chica que sabía latín y una vez asististe a un curso en el que yo estaba el semestre pasado”—me dice. “Ah, sí claro, bueno, tampoco … Ver más

La primavera a medias

Cuando vivía en Puerto Rico solía atesorar los días grises y lluviosos porque eran menos frecuentes que los días soleados, despejados y calurosos. Hoy soy una fanática de estos últimos. Cada vez que un día soleado se cuela en la fila de días grises y fríos en la ciudad de Nueva York, me emociono como el que recibe un regalo imprevisto o una llamada telefónica inesperada. Aún es demasiado pronto para plantearse falsa expectativas. Es decir, poco a poco uno … Ver más

Fuga bag

Hace unos días que descubrí por primera vez la necesidad de trazar un “plan de emergencia”. En una fiesta improvisada en mi casa, tres amigos puertorriqueños me preguntaron que si ya había delineado mi estrategia para protegerme en caso de un ataque nuclear. La pregunta me tomó desprevenida. Andaba distraída con todas las responsabilidades laborales y desconectada del caldeado panorama internacional de la política exterior. Sabía sobre el bombardeo estadounidense en Siria y Afganistán. Sin embargo, no había leído las … Ver más

Mirando hacia arriba

La primera vez que vi un rascacielos sentí que me mareaba. Tenía once años y visitaba a mi hermano que, en aquel entonces, vivía en Chicago. Recuerdo que me señaló un edificio para que mirara hacia arriba y una sensación de extrañamiento se apoderó de mí. Era invierno y las nubes cubrían el tope del edificio creando una ilusión de continuidad entre la estructura maciza y el cielo. La magnitud del edificio me obnubiló. Hasta ese momento, el edificio más … Ver más