Blogs: Las cosas por su nombre

Noticias

Las cosas por su nombre

Por
💬

Los ojos y oídos de Ricardo Rosselló

El gobernador electo Ricardo Rosselló se tardó casi tres semanas desde su victoria en las elecciones para hacer las primeras designaciones del equipo de trabajo con el que intentará reconstruir a Puerto Rico, pero no tuvo que andar mucho para encontrar a los agraciados: todos las designaciones anunciadas esta mañana recayeron en personas de su más íntimo círculo de campaña, que lo han acompañado fielmente desde la etapas embriónicas de su aspiración.

En otras palabras, si alguien conoce milimétricamente la visión de Rosselló, comparte todas sus inquietudes y coincide en la manera de afrontar los profundos problemas de Puerto Rico, son las cinco personas designadas ayer: William Villafañe como secretario de la Gobernación; Itza García como secretaria auxiliar de la Gobernación; Ramón Rosario como secretario de Política Pública; Alfonso Orona como asesor legal y Elías Sánchez como representante ante la Junta de Supervisión Fiscal.

Ahí está el conciliábulo con el que Rosselló se sentará cuando menos una vez al día para juntos tratar de entender el entuerto que es el Gobierno de Puerto Rico y trazar la ruta a seguir. Y son los mismos que le apoyaron desde el principio, lo ayudaron a formarse como candidato, desarrollaron la campaña, dirigieron el famoso Plan Para Puerto Rico y llevaron al Partido Nuevo Progresista (PNP) a la victoria en los comicios.

Villafañe es un joven abogado vinculado de toda la vida al PNP y que tiene reputación de ser una figura conciliadora, tendedora de puentes y de temple sereno, como se ha visto ya, de hecho, en las vistas de transición. García, abogada en la práctica privada, fue la presidenta del Plan Para Puerto Rico y, salvo el propio Rosselló, nadie conoce como ella el voluminoso documento en que está contenido prácticamente todo lo que cree el nuevo gobernante sobre Puerto Rico y su gobierno.

Rosario, mientras tanto, fue asesor en la Fortaleza de Luis Fortuño y presidente de la Junta de Directores de la Corporación del Fondo del Seguro del Estado. Fue también uno de los abogados que representó a Doral cuando el extinto banco demandó al Gobierno de Puerto Rico reclamando un crédito contributivo de $250 millones que el Departamento de Hacienda en la pasada administración le había otorgado en un polémico acuerdo que la administración actual, con el apoyo eventualmente del Tribunal Supremo, se negó a honrar.

Orona, mientras tanto, es un joven abogado de la práctica privada que también trabajó con Luis Fortuño. Sánchez, quien será la voz de Rosselló ante la Junta de Supervisión Fiscal, considerada por muchos el verdadero gobierno de Puerto Rico en estos momentos, dirigió la campaña política del nuevo gobernante y por mucho tiempo se le ha considerado su más cercano confidente. Como todos los demás designados, pertenece al comité de transición de Rosselló.

Se trata, en resumen, de un grupo de trabajo que es reflejo del gobernante y de la visión que lo llevó a ganar las elecciones. Algunas de las luces que se encendieron esta mañana al conocerse de las designaciones van un poco por esa línea.

Rosselló, como se sabe, está en su primera experiencia gubernamental. El grupo que compondrá su equipo más cercano, con el que se comunicará probablemente primero en la mañana y último en la noche, no le aventaja demasiado.

Han sido algunos asesores en Fortaleza, en la Legislatura y en algunas agencias del Ejecutivo. Pero no hay ninguno con vasta experiencia gubernamental, ni del que se sepa que tiene conocimiento profundo y desde adentro de la enorme bestia de mil cabezas que es el gobierno puertorriqueño. Lo han estado analizando y estudiando a fondo durante los pasados tres años para la confección de sus planes y ahí tienen unos pasos andados. Pero lo han visto muy poco desde adentro.

Eso puede ser, dependiendo del punto de vista del que mire, positivo o negativo: puede servirles para darle una mirada fresca, no contaminada con viejos estilos, a los problemas que aquejan al gobierno puertorriqueño, o puede hacer que la bestia se los trague.

También generó alguna alarma la designación de Sánchez a la Junta de Supervisión Fiscal, pues se trata de un puesto en el que tendrá acceso de primera mano a información privilegiada, por el que no devengará salario y que le permitirá continuar haciendo negocios en la empresa privada, que es, de paso, la manera en que se conducen todos los miembros de la Junta. Rosselló reafirmó que Sánchez es de su entera confianza, mientras que el recién designado al ser presentado declaró: “voy a defender los intereses del pueblo de Puerto Rico sobre cualquier otro”.

Ahí están, y así son, pues, los que serán los ojos y los oídos de Ricardo Rosselló durante los próximos cuatro años.

(benjamin.torres@gfrmedia.com, Twitter.com/TorresGotay, Facebook.com/TorresGotay)

💬Ver comentarios