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Dos grandes campeones, dos futuros limitados

 

Sí, Gennady Golovkin es buenísimo. Y Román ‘Chocolatito’ González es una maravilla.
El sábado por la noche, tanto el fanático del boxeo como aquellos que lo odian, tuvieron la oportunidad de ver en acción, desde el Madison Square Garden, a dos de los peleadores que indudablemente deben estar entre los mejores del mundo en la actualidad.
De hecho, hay conocedores que colocan al nicaragüense González -ahora con marca de 44-0 y 37 nocauts después de noquear en el noveno asalto al hawaiano Brian Viloria (36-5 y 22) para retener su cetro mosca del CMB-, como el primero de la mítica lista de los mejores ‘libra por libra’.
Y también colocan muy alto al kazajo Golovkin (34-0 y 31 después de noquear en el octavo episodio a David Lemieux en un choque unificatorio de los cetros de las 160 libras, no muy atrás).
La realidad es que ambos dieron unas demostraciones espectaculares ante rivales muy mritorios: Viloria, de 34 años, es un excampeón mundial que demostró habilidad y bravura sobre el ring, mientras que el canadiense Lemieux, de 26 y ahora con marca de 34-3 y 31 nocauts, también peleó con tesón y gallardía en el esfuerzo por retener su cetro de la FIB.
Los dos, sencillamente, se quedaron cortos ante la habilidad superior de sus contrarios.

Gennady Golovkin, left, hits David Lemieux in the eighth round of a world middleweight title fight at Madison Square Garden in New York on Saturday, Oct. 17, 2015. Golovkin won by a TKO in the eighth round. (AP Photo/Rich Schultz) ORG XMIT: NYRS111

Gennady Golovkin, izquierda, estremece a David Lemieux con un izquierdazo. (The Associated Press)

Los elogios no se hicieron esperar: aparte de los que emanaron constantemente de las bocas de los comentaristas de HBO –Kellerman, Roy Jones, Lampley y Lederman-, ‘twitter’ hizo llegar los comentarios positivos del excampeón mediano de sangre cubana, Peter Quillin –“Buena pelea para GGG. El sabe trabajar con ese jab. Felicidades por la victoria”; del redactor boxístico de Yahoo.com, Kevin Iole –“Lemieux no está ni remotamente en el mismo nivel que Golovkin, pero vino a pelear. Es solo que GGG fue demasiado bueno”-, o incluso del campeón pesado Wladimir Klitschko, el otro que recibe votos como posible ocupante del trono universal: “Estoy empezando a mirar hacia arriba con Golovkin: ¡Vaya talento!”
Y, sobre González, quien lució como un Julio César Chávez de 112 libras, las hipérboles tampoco se tomaron un respiro: “Lució increíble frente a un valeroso Viloria”, escribió Iole.
Claro, en esta época post-Mayweather en que vivimos -si en efecto el Pretty Boy se convierte en uno de los pocos boxeadores que mantiene cerrada la puerta del retiro habiendo una bolsa llena de millones esperándole en la alfombrita de Welcome-, el boxeo anda buscando desesperadamente al nuevo súper ídolo: al peleador que no tan solo reciba un reconocimiento como el ‘más mejor’, sino que lo confirme siendo también el que reciba las mejores bolsas.
Y en ese sentido tanto Golovkin, como González y hasta el mismo Klitschko están todavía muy por debajo del nivel multimillonario. Incluso muy por debajo de los nuevos cheches de la película, Canelo y Cotto, quienes se repartirán el equivalente del presupuesto nacional de algunas naciones de mediano tamaño cuando se midan el 21 de noviembre en Las Vegas.
Por su triunfo sabatino, en el cual obtuvo su vigesimoprimer nocaut seguido, Golovkin ganó $2 millones, mientras que la ganancia de Lemieux fue de $1.5.
Y como tristemente sucede en el boxeo, que siempre menosprecia a los pesos más pequeños, González recibió una bolsa de $250,000 y Viloria una de $100,000.
Así, Golovkin, naturalmente, es quien pareciera tener un porvenir más soleado como futura superestrella, aunque dudo que algún día llegue a alcanzar ese nivel. Primero, por su edad: en abril cumplirá 34 años.
Y, segundo, porque me parece poco probable que consiga a corto plazo la pelea ‘grande’ que siempre ha buscado, en una división mediana que en el fondo es tan mediocre que ha necesitado coger pon con dos junior medianos -Cotto y Canelo- para ponerse en onda.
Así, a menos que Mayweather imite al Sugar Ray Leonard de hace casi tres décadas, cuando salió de su retiro para retar a un campeón mediano que parecía invencible llamado Marvin Hagler, o que el ganador de entre Cotto y Canelo acceda a pelear con él, Golovkin parece destinado a seguir midiéndose al tipo de peleador que mencionó durante la conferencia de prensa post-pelea: el ganador del choque del 5 de diciembre en el cual el excampeón Quillin retará a Daniel Jacobs por el cetro ‘regular’ de la AMB, o el del choque del 19 de diciembre en el cual Andy Lee expondrá su título de la OMB ante Billy Joe Saunders.
¿Y Chocolatito?
Lo que parece tener en agenda es una reyerta con el mexicano Juan Francisco ‘El gallo’ Estrada (33-2 y 24 nocauts), reconocido como ‘supercampeón’ de la AMB y monarca ‘plain’ de la OMB, pero a quien ya venció cómodamente por decisión unánime en noviembre de 2012.
Y paren de contar.

El autor formó parte de la redacción deportiva de El Nuevo Día de 1981 a 2008 y es el autor de San-Tito, sobre la carrera de Tito Trinidad.
(ceuyoyi@hotmail.com).
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