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Mala suerte para Collazo

 

El zurdo neoyorquino de ascendencia boricua, Luis Collazo, volvió a demostrar en la noche del sábado que es uno de los peleadores de peor suerte del mundo.
A la edad de 34 años, y cuando pocos creían que tuviera siquiera una leve oportunidad de alzarse con el triunfo, Collazo, un excampeٕón welter de la AMB con marca ahora de 36-7 y 19 nocauts, estuvo haciéndole una gran pelea a Keith Thurman, llegando incluso a lastimarlo en el quinto episodio con un recto de izquierda al cuerpo. Luego, aunque iba atrás en las tarjetas, con su ataque incesante estaba frustrando y cansando al invicto monarca hasta el grado de que daba la impresión de que podría apuntarse una victoria por nocaut en los asaltos finales.

colazo
Pero entonces Collazo, quien sufrió en el sexto asalto, al parecer como consecuencia de un cabezazo accidental, una cortadura cerca del ojo izquierdo, y en el séptimo otra herida que le inundó de sangre el ojo derecho, en el minuto de descanso le dijo al árbitro que no podía ver.
Y el árbitro de la pelea transmitida por ESPN desde el Sundome de Tampa, Telis Assimenios, procedió a detener el encuentro inmediatamente después de que sonara el campanazo que le daba comienzo al octavo asalto.
¿El resultado? Thurman, de 26 años y ahora con marca de 26-0 y 22 nocauts, retuvo su cetro welter de la AMB pero vio reducida un poco más su estatura como gran campeón.
Para Collazo, entretanto, fue otro final decepcionante en una carrera en la que, pese a que reinó brevemente como monarca a mediados de la década pasada, no las ha tenido todas consigo cada vez que se ha enfrentado a peleadores de renombre: o ha perdido abrumadoramente, o ha dejado la impresión de que los jueces pudieron haberle dado la pelea y prefirieron dársela a la figura estelar.
La única excepción, al menos en tiempos recientes, fue el devastador nocaut en dos asaltos que le aplicֶó al mexicano Víctor Ortiz en enero del año pasado.
Tanto en su pelea de mayo de 2014 contra Amir Khan como en su amplia derrota por decisión ante Shane Mosley en 2007 -cuando, también por mala suerte, se fracturó la mano derecha en el segundo episodio-, Collazo ni siquiera compitió adecuadamente.
Y sin embargo sus derrotas titulares ante Ricky Hatton y Andre Berto fueron fogosas y controvertidas, y en ambas ocasiones Collazo franqueó un mal comienzo para ir creciéndose y al final ser la figura ampliamente dominante sobre el ring.
Algo que podía haber estado a punto de ocurrir en su pelea con Thurman.
A mí no me hubiera sorprendido tanto: antes de la pelea, yo pensaba que Collazo, a quien muchos tratan como si solo fuera un “zurdo difícil”, pegaba bastante más de lo que la gente se creía, y era capaz de montar una ofensiva impresionante.
Si a eso se sumaba el sagaz señalamiento que me hizo hace unos días Carlos ‘El Indio’ Quintana -derrotado por Thurman en 2012 cuando el norteamericano peleaba en las 154 libras- de que Thurman debía estar confrontando serios problemas para bajar a las 147 libras según se reflejaba en el hecho de que apenas estaba noqueando a nadie últimamente, mis esperanzas crecían bastante.
Y, claro, a eso hube de sumarle la información suministrada al principio de la pelea por el veterano analista de la transmisión de ESPN, Teddy Atlas, de que Thurman se había lastimado la mano izquierda y hasta había suspendido por eso una sesión de entrenamiento, pero al parecer estaba subestimando tanto a Collazo que pensaba que se lo podía ganar con una sola mano.
Claro, pero entonces entró en juego el factor suerte.

El párpado derecho del peleador.

El párpado derecho del peleador.

Las cortaduras

El domingo en la noche, Wilson Karendad, manejador de Collazo, me hizo llegar la foto que aparece sobre estas líneas, en la que se notan en detalle las heridas que sufriera el peleador en su párpado derecho.

“En realidad Luis sufrió tres cortaduras, no dos”, explicó Karendad, “y la primera fue por un cabezazo accidental”.

“Quien paró la pelea fue su entrenador (el puertorriqueño Willie Vargas), porque la sangre era tanta que el ‘cutman’ no tenía tiempo para parar la herida, y Willie pensó que era muy peligroso dejar que siguiera peleando así”.

“Pero Luis estaba haciendo una gran pelea y, cuando lastimó a Thurman en el quinto asalto, si hubiese tenido solo 25 segundos más es posible que lo hubiese derribado”.

Karendad dijo también que se apresta a protestar la decisión del árbitro al determinar que Thurman ganó por nocaut.

“Sé que es académico porque Luis estaba abajo en las tarjetas, pero la decisión correcta era acudir a las tarjetas para decidir quién era el ganador… y eso no es lo mismo que perder por nocaut”.

 

El autor formó parte de la redacción deportiva de El Nuevo Día de 1981 a 2008 y es el autor de San-Tito, sobre la carrera de Tito Trinidad.
(ceuyoyi@hotmail.com).
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