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Humacao, 24 años atrás

El próximo viernes, en el Humacao Arena, el boxeo profesional regresará a la ciudad gris luego de una ausencia de casi 24 años, cuando la empresa Promociones Miguel Cotto ofrezca un cartel en el que la atracción principal serán tres jóvenes peleadores humacaeños: los hermanos Antonio y Jantony Ortiz y su amigo desde la infancia, Freddy Ortiz.

Ninguno de ellos, naturalmente, había nacido cuando se celebró la cartelera anterior la noche del 15 de diciembre de 1990 en la Emilio Huyke.

Quien sí estuvo por los alrededores entonces lo fue Santos López, padrastro de Antonio y Jantony y entrenador de los tres en su gimnasio Junquito.

López, quien llegó a ser campeón nacional en el aficionismo y es actualmente un destacado juez y árbitro de la Federación de Boxeo, recuerda con claridad que uno de los que peleó en esa cartelera lo fue su hermano menor William, quien unos pocos meses antes, en junio, había perdido por nocaut en el primer asalto ante Félix ‘Tito’  Trinidad, convirtiéndose en la tercera víctima del futuro inmortal boricua.

“William iba a pelear en esa cartelera de Tito, pero con otro rival”, dijo. “Entonces, yo la estaba viendo por televisión (se celebró en el Hotel San Juan, de Isla Verde) cuando de pronto veo que presentan a William para pelear contra Tito, a quien ya yo conocía”.

“Ahí me dije: ‘Se chavó William’.”

Algo parecido, curiosamente, ocurrió en la cartelera celebrada seis meses después en la Emilio Huyke.

El programa no fue presentado por uno de los principales promotores de la época –Video Deportes o la Hot Boxing de Howard Class– sino por el reconocido entrenador humacaeño Ismael García, quien fungió de promotor en esta ocasión para propiciar que su gran prospecto, el supergallo humacaeño José ‘Pancho’ Rodríguez, con récord extraoficial de 9-0 despues de una destacada carrera en el aficionismo, pudiera presentarse en su pueblo natal.

La cartelera contó como atracción especial con la pelea del ex campeón mundial junior mediano Carlos Santos, de Ceiba, quien noqueó en tres episodios al norteamericano Clinton Mack en la que sería la penúltima pelea de su ilustre carrera.

Pero la pelea de Rodríguez, que era la estelar, confrontó problemas desde días antes, cuando el colombiano Robinson Santana, anunciado como su contrincante, no pudo viajar a la Isla debido a supuestos problemas familiares.

Para salvar la cartelera, Ismael García reclutó el último momento al camuyano Daniel ‘La Cobra’  Jiménez, quien a la sazón tenía un récord extraoficial de 8-3.

“Me avisaron unos tres días antes de la pelea”, me contó Jiménez la semana pasada. “Me dijeron que la pelea era para las 126 libras, pero yo estaba pesando como 138 y dije que lo más que podía bajar era a 130 o 128…”.

Jiménez cree que a la larga logró marcar 128 libras para enfrentar a Rodríguez, quien, según recuerda, “ya lo tenían para pelear por el título: después de esta pelea, iba a ir contra Welcom Ncita (el sudafricano que reinaba como campeón supergallo de la FIB)”.

En fin, después de subir al ring, Jiménez tuvo que esperar bastante tiempo a que su rival también hiciera su entrada.

“Había mucha gente y me tuvo esperando como hora y media… bueno, como 35 minutos”, recordó. “Me acuerdo que allí estaba Dommys Delgado -secretaria y futura presidenta de la Comisión-, con quien yo tenia muy buena amistad, y le dije: “Dommys dile que suba ya, que estoy cansado… total, si lo voy a noquear”.

“La suerte fue que fue así: lo noqueé en el tercer asalto”.

Después de la pelea, Ismael García atribuyó el resultado, en parte, a la supuesta ventaja en peso de Jiménez.

“De hecho, pesó como 134 libras”, dijo entonces Garcia, “pero le ofrecimos la pelea para salvar el cartel”.

También mostró inconformidad con la actuación del árbitro Wiso Fernández.

“Entiendo que el árbitro se apresuró”, comentó García luego de la pelea. “Pancho’ recibio un buen golpe y se fue contra las sogas, pero después se agarró, lo que demuestra que estaba bien”.

Como quiera que sea, Jiménez pareció utilizar esa victoria de trampolín para reinventar su carrera y no volvió a perder en cuatro años, coronándose primero como campeón supergallo de la OMB y luego como monarca gallo del mismo organismo.

Pancho, entretanto, volvió a perder en una revancha con Jiménez al año siguiente, esta vez por decisión, y no volvió a pelear después de 1992.

Entretanto, García, quien fue policía durante 30 años, falleció en 1997. Actualmente, el Gimnasio Municipal de Boxeo de Humacao lleva su nombre y el municipio celebra la Copa Ismael García todos los años en su memoria.

El autor formó parte de la redacción deportiva de El Nuevo Día de 1981 a 2008 y publicó recientemente su primer libro, San-Tito, sobre la carrera de Tito Trinidad.

(ceuyoyi@hotmai.com).

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