Blogs: Así las cosas…

Politica

Así las cosas…

Por
💬0

Mitos y realidades sobre la privatización de la AEE

La propuesta de privatización de la AEE se ha presentado en el momento perfecto para facilitar su aprobación. Obviando así una discusión o mirada crítica y sensata a la misma. Todavía, cientos de miles de personas no cuentan con el servicio de electricidad. La AEE tiene un serio problema de efectivo, que amenazó con producir apagones y fue atendido con la aprobación, en el día de ayer, de un préstamo de $300 millones por la jueza Laura Taylor Swain. Estas realidades se prestan para hilvanar mitos sobre la privatización, que no abonan al proceso de toma de decisiones, y que tendrán repercusiones profundas para nuestra economía en el futuro.

Este ejercicio no pretende apartarnos tampoco de la realidad de que la AEE necesita un proceso de transformación profunda en la forma y manera en que conduce sus negocios. La intervención de la política partidista ha resultado ser dañina, el servicio al cliente es deficiente, y tampoco ha sido proactiva en establecer un proceso de transición tecnológica ordenado. La AEE ha arrastrado además los pies para moverse a la producción de energía renovable. A pesar de ello, hay que ser cuidadosos con la imposición de las llamadas “soluciones de mercado” para resolver estos problemas. De hecho, la American Public Power Association (APPA) advirtió que la privatización de la AEE “no es una panacea.”

Veamos algunos de los mitos contrastados con la realidad alrededor de esta propuesta.

Mito #1

La privatización fomentará la libre competencia

Realidad

El Plan Fiscal de la AEE del 24 de enero (nadie ha visto el enmendado) establecía una estructura en donde la Autoridad sale de toda su participación del negocio de la generación a través de la venta de las plantas generadoras. El gobierno mantenía la titularidad del sistema de transmisión y distribución que cederá a una compañía por al menos 25 años.

Debemos estar atentos a la creación de un oligopolio compuesto por tres o cuatro actores del lado de la generación y un monopsonio del lado de la compra de esa energía. Esto viene atado a una serie de retos que necesariamente claman por un regulador fuerte, que ahora mismo está en el limbo, ya que Fortaleza retiró para enmiendas el Plan de Reorganización que eliminaba la Comisión de Energía y establecía una Comisión de Fiscalización aguada de varios temas. Sobre esto el director del Centro para la Nueva Economía, Sergio Marxuach ya nos advirtió “que el ‘little dirty secret’ de muchos empresarios es que éstos favorecen la competencia de la boca para afuera, pero no cuando les toca competir a ellos. Dicho de otra manera, favorecen la libre empresa, pero no la libre competencia.”

Mito #2

La privatización reducirá el costo de la energía

Realidad

En ninguna parte del Plan Fiscal de la AEE se establece una reducción en las tarifas. De hecho, en la página 37 del documento se esboza el argumento de que la actual estructura de precios de la AEE debe ser modificada para cambiar a una tarifa de Cost of Service (COS) que se debe revisar anualmente. Este es el modelo que se utiliza mayormente en Estados Unidos.

En el documento se establece que contrario al modelo imperante en Puerto Rico, el COS podría elevar el costo de la tarifa residencial de alrededor de $0.20 en la actualidad hasta $0.25 por kilovatio/hora (kw/h). Esto como producto de los ajustes a los subsidios que vendrían con las nuevas tarifas. De hecho, según la APPA en el caso de Estados Unidos los datos demuestran que en promedio el costo del kw/h es alrededor de dos centavos más barato para las tarifas residenciales por parte de las compañías públicas vs. las privadas.

Mito #3

Con la privatización escogeremos la compañía de predilección, como en los celulares

Realidad

Como explicamos arriba, el Plan Fiscal establece una estructura que privatiza la totalidad de la producción de energía en Puerto Rico. Esta energía por su parte es adquirida por UNA empresa que poseerá la concesión del negocio de transmisión y distribución. Esta ÚNICA empresa es la que que se encargará de la venta del servicio de energía eléctrica a los clientes residenciales, comerciales e industriales. Esto levanta la preocupación de que estamos sustituyendo un monopolio público por uno privado. La libre selección, como en el caso de los celulares o como en el estado de Texas, no existe bajo este modelo.

Tampoco alberga la posibilidad de que las comunidades establezcan sistemas cooperativos de generación, ni que se organicen corporaciones propiedad de trabajadores o se municipalicen los servicios como en tantas otras jurisdicciones.

Mito #4

La privatización fomentará la energía renovable

Realidad

La generación de energía es un campo que se ha privatizado durante los pasados 25 años. Este proceso no ha adelantado mucho la causa de las energías renovables en Puerto Rico. Todavía el 61% de la energía que se genera es producto de la quema de petróleo. Las compañías que se han instalado en la isla, como Ecoeléctrica y AES, producen energía a base de gas natural y la quema de carbón; respectivamente, representando el 35% de la producción. En otras palabras, el 96% de la energía que se genera proviene de fuentes contaminantes. La privatización de este sector no ha representado avance en este frente.

A pesar de que Fortaleza le retiró el endoso la semana pasada a la propuesta de Energy Answers para quemar basura, resulta que el domingo nos enteramos de que el gobierno todavía no descarta esta opción como alternativa de política pública. Tampoco sabemos qué pasará con el contrato de AES que vence en el 2027. Además, el Plan Fiscal guarda silencio sobre metas de generación por tipo de energía, más allá de decir que aspira “aumentar la generación” de energía renovable. ¿Quedaremos secuestrados por las políticas de Trump en favor del carbón, el petróleo y el gas? Ya veremos.

Así las cosas, el debate sobre la privatización tiene que darse fuera de los argumentos demagógicos que son facilitados por el momento en que se presenta la propuesta. La experiencia de Puerto Rico con la privatización es amplia y es fácil de constatar. Sobre este particular profundizaré en otra ocasión. Mientras tanto, separemos los mitos de las realidades en este debate trascendental que definirá el Puerto Rico post María.


Búscame en Facebook: Rafael Tirado Rivera

Sígueme en Twitter: @rtirado

Regístrate aquí: http://bit.ly/2Fd3FF3

💬Ver 0 comentario