Blogs: Abriendo puertas

Estilos de Vida

Abriendo puertas

Por
💬0

Carta Especial a los Abuelos

Es un buen tipo mi viejo,
Que anda solo y esperando,
Tiene la tristeza larga,
De tanto venir andando,

Yo lo miro desde lejos,
Pero somos tan distintos,
Es que creció con el siglo,
Con tranvía y vino tinto,
Viejo, mi querido viejo,
Ahora ya caminas lento,
Como, perdonando al viento,
Yo soy tu sangre mi viejo,
Soy tu silencio y tu tiempo,

Yo soy tu sangre mi viejoooooo……….

Alejandro Fernández

Queridos Abuelos:

Algunos los miro caminar erguidos, con bigote y poco pelo, otros van más lentos y algo de joroba en la espalda, por el tiempo. Alguno que otro lleva su viejo bastón de madera, hay quienes llevan su sombrero… o su gorra, o boina. Algunas damas abuelas llevan su moño elegante, otras el pelo enrizado, algunas se niegan mostrar sus cabellos plateados. Cada cual tiene derecho a lucir como desee.

Algunos de ustedes, queridos viejos, no gustan hablar de la edad, sin embargo, hay quienes con gran gallardía y orgullo, nos dicen su edad longeva. Como algunos de ustedes saben, en este Año 2017, se cumplen 50 años de estar representando este personaje teatral del Abuelo Juancho. Hoy soy Bloguero visitante en Abriendo puertas del Prof. Giovannetti. El me invitó para que les escribiera algo a ustedes, hermanos contemporáneos.

Deseaba decirles que no intenten detener el tiempo, vean cada momento con la alegría de estar en este escenario terrenal. Yo tengo una mochila imaginaria a mis espaldas con el fondo roto, allí echo mis problemas, dolores y tristezas. No permito que me joroben ni me chupen la alegría.

Es cierto que a veces me he sentido solo, la soledad no es buena compañera. Algunos de ustedes, queridos abuelos, han experimentado momentos de soledad, sentados en el sillón, sintiendo el viento entre por la ventana abierta y en la vieja mesa de madera una vela encendida cercana al viejo libro que estaban leyendo. Han esperado el toque a la puerta de algún hijo o nieto. A veces llegan… otras veces no aparecen, están ocupados, tan ocupados… que no tienen tiempo para conversar con el Abuelo, escuchar los mismo cuentos, una letanía, según ellos.

“Había una vez, y dos son tres, el tren transitaba por las vías cargado de pasajeros, el pito sonaba y al llegar a la Estación los vendedores ambulantes hacían su agosto, vendían de todo, desde empanadillas de jueyes, hasta las peinillas y brillantina… en aquellos tiempos”

Mañana domingo 10 de septiembre, muchos de ustedes no lo sabían, es el Día Nacional del Abuelo, reciban mi cordial saludo y las bendiciones que vienen del cielo.Tengan la ilusión de seguir viviendo, recuerden el pasado, pero vivan el presente, con entusiasmo y ganas, con las botas puestas. No se queden ñanglaos, y muevan el esqueleto, con espíritu joven y sentimientos buenos, viejos…

Con el aprecio de siempre,

Abuelo Juancho

💬Ver 0 comentario