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Estilos de Vida

Abriendo puertas

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Viaje imaginario, búsqueda

En la Vida hay tropiezos, hay encuentros. Penas y alegrías. Pérdidas y logros. Olvidos. Recuerdos. En el transitar, se abren caminos, se cierran puertas. Intento con mi verbo abrir puertas. Desecho, aunque no sea fácil, estar bajo la sombra permitiendo que la luz del sol se me acerque. Deambulo con mi pensamiento con inquietudes las cuales se convierten en ilusiones, sueños, metas.

En el gran escenario de la Vida he tenido que capear tormentas y como si fuera un alpinista, subir peldaños rocosos con irregularidades en sus formas. No siempre uno sale airoso, pero he sido persistente en acercarme a disfrutar lo que hay al final del túnel.

En el trapecio de las ideas, he buscado tener equilibrio en mis expresiones para no hacer malabares que sean dañinos.Desde la altura las cosas grandes se ven pequeñas, Desde abajo, lo pequeño se observa como algo grande, como en la Vida.

Hubiese querido haberme montado en el tren puertorriqueño, esa fabulosa máquina de correr acompasado, rítmico, arrollante. Debiéramos montarnos en un tren imaginario y transitar por las vías de acero, dando una vuelta a Puerto Rico, escuchando en nuestra memoria los Pregoneros y observado, una vez más, el trueque que solía ocurrir entre pasajeros y vendedores.

Imitar a los Pregoneros anunciando la existencia de actos positivos y gente con atributos dignos de ser imitados. Pudiéramos hacer un trueque de tristezas por alegrías. Que de cada humarada que salga del tren imaginario, un abrazo de confraternidad y solidaridad, se devele en el cielo de Borinquen.

Tengamos como maquinista una persona diestra en ayudarnos a encontrar la próxima estación  tiempo, al sonar el pito, salgamos de ese tren imaginario con una nueva sonrisa y un pensamiento conducente a la restauración.

El más o el que menos, tic tac, necesitamos un nuevo suspiro de Vida, un hálito refrescante, que aleje los pensamientos y actitudes negativas. Busco en mi baúl de recuerdos las vivencias ricas de un pasado, en el Ático imaginario rebusco los casquivaches, algunos despintados o quebrados, para tener un reencuentro con el ayer y capturar en las cosas, objetos y espejos polvorientos, opacos, algún trazo de verdad y memoria de lo que fuimos, que tal vez marcó, lo que somos.

En la Estación del tren, alguien pudiera estar esperando por nuestra llegada, o nadie.

Prof. José Antonio Giovannetti Román  @AntonioGiovan13 en Twitter

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